Mousme y Old Drury

Julia Neilson Old Drury y Mousme | Mousme y Old Drury | Perrillos del halda ilustradosUna actriz podía insinuar y hasta imponer a su propio perro en las representaciones, como de forma improvisada hizo la británica Julia Neilson (1891-1933), especializada en papeles trágicos y de romance, cuando decidió, en 1903, llevar a escena a Mousme, un Cavalier King Charles spaniel, en el drama Sweet Nell of Old Drury (adaptado al cine en 1911 y con la australiana Nellie Stewart). Julia también realizó la misma obra con Old Drury,  ganador de numerosos certámenes caninos. Nadie se consideraba presionado ni se enfrentaba a la decisión de la actriz, era casi lo habitual y estaba dentro de los cánones estéticos y profesionales de aquellas décadas. Julia y el actor Fred Terry fueron multados con cinco libras por trasladar sin autorización a otro spaniel, desde Folkestone a Londres, expresamente para su actuación en la misma obra, pero muchos años después, finalizada la Gran Guerra.

Rosie

Rosie  | Perrillos del halda ilustradosSurgen, en 1900, el acróbata cómico Dandy George (Albert George Spink) y su terrier mestiza Rosie. Ella desapareció de escena en 1910, tras un último espectáculo en el Gaiety Theater de Londres. Años después, aquel Dandy G. sería denunciado en 1919 por crueldad y maltrato para con su perro-artista Andy, y fue obligado a pagar diez libras y dos chelines. Entonces muchos pensaron en lo que pudo llegar a sufrir la pequeña y explotada Rosie, considerada el can más inteligente, artístico y armonioso y la criatura más particular que vio la escena; se decía que jamás perdió la compostura y que siempre mantuvo una especial dignidad más que humana. (En la filmación sonora de 1927, de la productora De Forest Phonofilm, Dandy George and Rosie, no pudo aparecer Rosie, a no ser que fueran imágenes de archivo o un tardío homenaje).

Crónica social de 1903

Wobbles Hanbury | Crónica social de 1903  | Perrillos del halda ilustrados«Los perros están de moda. Todas nuestras actrices protagonistas parecen ser víctimas de los encantos de sus compañeros caninos, incluida Ellen Terry… Por supuesto, la señorita Louie Freear también ama a los perros, y es propietaria de uno de los terriers más inteligentes de este planeta. Edna May tiene un premiado bulldog francés al que lleva a todas partes. Miss Lily Hanbury, por el contrario, odia a estos doguillos, ya que uno mató a su terrier Wobbles…, y nunca ha perdonado aquel crimen…» Wobbles fue enterrado en Hyde Park (Londres) en agosto de 1900, y acompañó desde 1893 a la actriz (y a su hermana Hilda).

Un largo invierno en 1934

Norma & Brownie 1934 | Un largo invierno en 1934 | Perrillos del halda ilustradosDías después de esta fotografía, Norma Millen era detenida en Dedham (Massachussetts). Fue acusada de pertenecer a la banda Forbes-Millen, de ser cómplice del asesinato de cuatro personas y por asalto a varias sucursales bancarias. Su esposo, Murton Millen, de quien se enamoró en apenas treinta minutos, fue llevado a la silla eléctrica en 1936. Conocida desde entonces como «La bella esposa del gánster» o «La joven que todavía jugaba con muñecas» o «La hija del clérigo bostoniano», pasó veinte meses en prisión. Rehizo su vida bajo el nombre de Arlene Wright y, una vez casada con un amigo de la infancia, pasó a ser Norma Clement, madre de un niño y cuidadora de su inseparable american eskimo (spitz), Brownie.

el pequeño ‘Roma’ no era un German spitz

Roma & Zoffany | el pequeño 'Roma' no era un German spitz | Perrillos del halda ilustradosAunque se empeñen en esto algunos historiadores del arte, Roma era un caniche de tamaño medio, color crema, despejada la frente, pelaje rizado, orejas caídas y mirada algo testaruda, tal y como se aprecia en el autoretrato del pintor alemán Johann Zoffany, datado en fechas cercanas a 1775. Tampoco era un spitz (ni pomerania) el que retrató junto a la reina Charlotte, ni lo fue el falderillo de la archiduquesa Maria Christine.

Titi, de Eupheme Muraton

Muraton & Titi | Titi, de Eupheme Muraton  | Perrillos del halda ilustradosFue una criatura animal mimada y privilegiada, dueña de los mejores cojines, alfombras, camas y rincones domésticos. No era un chihuahua ni un pinscher miniatura, sino un ratonero de Praga que fue eternizado por la pintora Eupheme Muraton (Beaugency, 1840–1914). Aunque en la actualidad se la encorseta en trabajos de naturaleza muerta, en 1867 se la consideraba una excelente animalista: “… Ha adquirido ya una celebridad en París y, si vive algunos años (pues tenía una salud muy quebrantada), será como Rosa Bonheur, una de las glorias de Francia”.